La arquitectura, como ciencia humana, se vale de lineamientos para su organización, desarrollo i aplicación; aquí proponemos erigirlos, sistematizarlos i emplazarlos a su utilidad práctica.
La herramienta de analisis que utilizamos la denominamos "visión
progresiva", la que a continuación explicamos en síntesis:
Utilizamos el
mecanismo de la objetividad —enlace con la continuidad
circunstancial— para poder situarnos de manera progresiva en las
diferentes fases de análisis, percibir las relaciones de
valor a emplear i establecer los aportes; así partimos de un
axioma rector: ser–estar–hacer; el que auto-aplicado, progresiva i
culturalmente va ha desarrollarse utilizando en el análisis el
mecanismo de fractales; determinando una
dinámica retroalimentadora que asegura su continuidad, permite
su relación con otros ordenamientos lógicos i al
identificar estos fenómenos en la realidad, emplazarlos
concienzudamente a ella.
El ejercicio siguiente nos va a ayudar a comprenderla: Realicemos una
observación al sol:
este es [colgado en el vacío], aunque la
humanidad no exista (ser);
además permite [dentro de un entorno aculturado
—sin la cultura humana—] ser aprovechado no sólo por la
humanidad (estar); i
a los humanos nos da [dentro de la cultura] el calor
necesario para vivir (hacer).
Este tipo de análisis se procura seguir en la totalidad de la investigación i de cada uno de los tópicos que se desarrollan.
La racionalidad humana con su linealidad temporal —la razón fundamental i el porque se aplica el mecanismo de fractales—, va ha utilizar al mecanismo del proceso —el cual va a permitirnos el progreso continuo del análisis, realizandose en tres fases: ingresar (captar), gresar (pensar), egresar (practicar)— para analizar estos fenómenos.
En el desarrollo de los temas se muestran los elementos propios aplicados por la visión progresiva.